viernes, 1 de septiembre de 2017

Krisnamurti y la verdad


A Krisnamurti lo quisieron entronizar como jefe de la orden que lo había educado, pero él, en el discurso que dijo el día que lo querían entronizar, desbarató todo al decir: "No me podéis seguir a mí, ni a nadie. El día que sigáis a una persona, dejará de existir la verdad." Si seguimos a alguien nos quedamos con la fórmula; hay que ser iluminado, no seguir a los iluminados. Hay que mirar la Luna, y no quedarse mirando el dedo.
Quizá una prostituta pueda entrar en el Cielo antes que una monja porque la prostituta, a fuerza de vivir y conocer la vida, puede llegar a amar, pero la monja puede, por buscar amar a Dios, dejar de amar a todo el mundo. Anthony de Mello


Por eso os digo: ¡Cuidado al leer la Biblia! Leerla con lógica, teniendo presente la cultura de las gentes que la escribieron, pues la iluminación que trasmiten nada tiene que ver con el contexto desde donde la escriben. Una cosa es el mensaje, y otra son el tiempo y las formas. Hay que leerla con apertura, sin apegarse a las formas, sabiendo comprender su esencia. También a Jesús lo rechazaron por hereje. Cuando leáis las Escrituras, tened en una mano la Biblia y en la otra el telescopio.
Buscar siempre la verdad. La verdad es lo importante, venga de donde venga, de la ciencia, de Buda o de Mahoma, lo importante es descubrir la verdad en donde todas las verdades coinciden, porque la verdad es Una. No se puede tener miedo a mirar por el telescopio.
Hay muchos santos que, sin conocer la Biblia, se han encontrado con la realidad. El verdadero texto es la vida. La Biblia nos refiere la vida, y por ello es un medio; pero también es un mito que trata de expresar lo inexplicable en palabras, en forma de historias, para que de ella saquemos el significado de la vida, que es el mensaje de Dios.